Todos los fanáticos de la Fórmula 1 que fuimos testigos vivientes de las últimas décadas del siglo pasado, hemos escuchado el nombre de Ayrton Senna. Fue uno de los más emblemáticos pilotos de la F1 a lo largo de la historia y es considerado, por muchos de nosotros, como el mejor de todos los tiempos, ganó miles de seguidores debido a su pasión y a su gran espíritu de competencia.

Reconocido por su osadía, era un piloto que buscaba superar retos en donde otros conductores habían fracasado. En mayo del presente año se completaron 26 años del trágico accidente que acabó con la vida del piloto brasileño, al golpear durante la competencia, un muro de seguridad a más de 200 kilómetros por hora.

Senna y la Fórmula 1

Ayrton estuvo en la máxima competencia del automovilismo durante diez años, alcanzando el campeonato en tres oportunidades, y coronándose victorioso en 41 grandes premios internacionales. Ostentó por mucho tiempo el récord de más pole positions, hasta el año 2006 en donde fue superado por Michael Schumacher.

Su llegada a la F1

Antes de cumplir la mayoría de edad, Senna alcanzó reconocimiento en campeonatos nacionales e internacionales de kart, lo cual lo llevaría a Inglaterra para comenzar su carrera con los monoplazas en el año 1981. Esa misma temporada se coronó campeón de la Fórmula Ford y, dos años después, de la Fórmula 3 británica.

Este palmarés de premios le permitió un puesto en la Fórmula 1 en el año 1984, de la mano del equipo británico Toleman, y durante sus carreras iniciales consiguió los primeros puntos en la máxima competencia. Comenzaba, de esta manera, a forjarse una historia que lo convertiría, a continuación, en una gran leyenda.

Campeonatos

Senna ganó su primer campeonato mundial en el año de 1988, tras su llegada al equipo McLaren. Allí fue compañero de carreras del bicampeón mundial Alain Prost, con quien, posteriormente, se daría, a juicio de grandes expertos, la rivalidad más grande de la Fórmula 1. Durante esta temporada la escudería británica dominaría, de principio a fin, la competencia, ganando 15 de las 16 carreras disputadas, otorgándole, además, el primer campeonato mundial.

TE PUEDE INTERESAR:  Aprende todo lo que debes saber sobre la Fórmula E y sus escuderías

El carioca alcanzó su segundo campeonato con McLaren en el año de 1990, tomando revancha con Prost, quien para ese entonces era piloto de Ferrari, el cual le había arrebatado el título en la temporada anterior.

En el año siguiente obtuvo su tercera victoria en el campeonato mundial, y alcanzó el tricampeonato con McLaren. En esta ocasión, la lucha por la punta fue con el británico Nigel Mansell, debido a un bajo rendimiento del Ferrari de Prost.

El rey de la lluvia

Senna adquirió este renombre debido a sus magníficas condiciones para conducir sobre terreno mojado. La demostración de destreza era tal que el público, en medio de la lluvia, se levantaba de sus asientos para ver las acrobacias de el “rey”.

Estas grandes cualidades por parte del conductor carioca hicieron posible enormes espectáculos, como el Gran Premio de Mónaco en 1984. En su primer año, bajo una lluvia torrencial, manejó con destreza su modesto Toleman, ocupando el segundo lugar, donde superó a pilotos con más experiencia y mejores bólidos.

Otra hazaña del piloto brasileño bajo condiciones de lluvia se dio en el Gran Premio de Portugal en 1985, en donde a bordo de un Lotus alcanzó su primera victoria en la Fórmula 1.

El lado humano del campeón

Podríamos pensar que un piloto como Senna, dotado de todo el talento y la fuerza necesaria para conquistar el mundo sería un hombre arrogante. No obstante, era un hombre que profesaba bondad y fe. Su creencia en Dios era fuerte y aumentó luego de un accidente en el circuito de Mónaco en 1988, donde sintió ser salvado por un poder celestial.

También destacó por mostrar su lado humano a los más necesitados, nunca se olvidó de su tierra natal y puso todo de su parte para combatir la pobreza de esa zona. En enero de 1994 se fundó el Instituto Ayrton Senna, encargado de ayudar a los niños desfavorecidos de Brasil.

TE PUEDE INTERESAR:  Ford RS200, un monstruo deportivo que evolucionó en las calles

Han pasado ya 26 años de la muerte de Ayrton Senna y, sin embargo, muchas personas lo recuerdan. Algunos con nostalgia, otros con admiración, los primeros lo hacen por el gran ser humano que nunca olvidó sus raíces; los segundos, porque evocar las hazañas del piloto brasileño les hace recordar los tiempos del mejor piloto de la historia.

Puede que Ayrton Senna no aparezca en primer lugar en las estadísticas de la Fórmula 1, pero en su tiempo fue el mejor, verlo correr bajo la lluvia provocó gritos de ovación entre los espectadores que aplaudían su destreza. Era insuperable en una vuelta y arriesgado a puntos extremos, esto fue lo que lo diferenció del resto de conductores, así como también fue la marca que dejó huella en nuestros corazones.