Uno de los apellidos más respetados en la historia de la Fórmula 1 es Williams, que a la postre, bautiza a una de las escuderías más prestigiosas de la ‘gran carpa’ y que tiene como fundador al mítico Francis Owen Garbatt Williams, más conocido como Frank Williams, uno de los padres del automovilismo.

Este es un hombre que entendió que su lugar no estaba detrás del volante, sino en la creación y desarrollo de monoplazas. Pero hablar de una de las personas más importantes de la F1, es referirse a alguien capaz de superar adversidades para alcanzar su objetivo.

La vida de Frank nunca fue fácil. Tras su nacimiento, el 16 de abril de 1942 en South Shields, Inglaterra, su padre lo abandonó. Unos meses después sería su madre, quedando a cargo de una tía, quien lo crió los primeros años hasta internarlo en un colegio de Escocia.

Luego de la graduación empezó a trabajar como mecánico, una labor que acrecentó el gusto que tenía por la velocidad y es cuando decide ir por su sueño: ser piloto.

Alcanzarlo fue complejo debido a los escasos recursos. De su trabajo logró ahorrar dinero para comprar un carro que alquilaba a pilotos, además de vender repuestos de segunda mano. Así consiguió presupuesto para embarcarse en su aventura y en 1961 montar un Austin A35. Sin embargo, sus resultados no fueron los mejores.

Williams apenas consiguió una victoria a bordo de un Fórmula 3. Fue en Suecia en 1966.

Con escasas posibilidades de brillar como piloto, entendió que su pericia estaba lejos del volante y decidió retirarse como deportista y fundar, en 1967, Frank Williams Racing Cars. En principio, participó en las fórmulas 2 y 3, pero en 1969 alcanzó la F1. Ese año, con un Brabham BT245, la escudería hizo dos podios: Mónaco y Estados Unidos.

Mantenerse en la categoría no era fácil, se necesitaba inversión. Es por eso que un año después, mientras los fórmula uno descansaban, Williams y su escudería llegaron a Colombia para competir en El Premio de Colombia y Bogotá.

Ganó la temporada suramericana y consiguió un patrocinador. A pesar de ello, lo logrado no alcanzó para mantener el equipo y vendió el 60% a Walter Wolf. Con la mayoría de las acciones, Wolf prescindió de Frank y la escudería cambió de nombre a Walter Wolf Racing.

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Nace una escudería histórica

A pesar del fracaso, Williams no declinó la idea de tener un equipo épico. En 1977 se asoció con Patrick Head y dieron nacimiento a Williams Grand Prix Engineering. En ese momento apareció uno de las escuderías más ganadoras de la Fórmula 1.

Con apenas dos años en la categoría, llegó la primera cosecha de triunfos. En 1979 ganaron cinco carreras y terminaron segundos en el Campeonato Mundial de Constructores. Un abreboca de lo que iba a ocurrir en 1980.

La nueva década llegó bañada de triunfos. Con Alan Jones como piloto del FW07, Williams ganó el Campeonato de Pilotos. Carlos Reutemann, el otro conductor, terminó tercero. También se quedaron con el de Constructores. Un año después repitieron en equipos y en 1982, con Keke Rosberg, sumaron otro trofeo mundial.

El accidente que cambió la vida de Williams

Los 80’s marcaron el inicio de una época gloriosa, sin embargo, se vio empañada por un accidente que cambió la vida de Frank para siempre. El 8 de marzo de 1986 salía del circuito Paul Ricard, en Francia, donde presenciaba las pruebas del FW11.

Williams conducía al aeropuerto, pero perdió el control del vehículo. El incidente le causó una parálisis que lo dejó en silla de ruedas por el resto de la vida. Ese año repitieron título en Constructores.

El inicio de la década del ’90 la dominaba Williams en Pilotos y Constructores. En 1994 llegó a la escudería Ayrton Senna, uno de los mejores pilotos de la historia. Ese paso se convirtió en tragedia. En Imola, Italia, durante el GP de San Marino, el piloto brasileño estrelló su carro con una de las barreras de protección y murió.

El propietario de la escudería, junto con otros integrantes del equipo, fueron acusados de homicidio por defectos en el monoplaza que conducía el tricampeón. Finalmente, fueron absueltos.

En total fueron 9 campeonatos de Constructores y 7 de Pilotos. En 1997 alcanzaron los últimos dos títulos. Desde ese momento, llegó una sequía de trofeos que derivó en una búsqueda de aliados. Lastimosamente, los que encontraron no dieron los réditos esperados.

Llegaron nuevos problemas económicos que no lograron solucionar. Por eso, se puso en venta la escudería. Dorilton Capital la adquirió en agosto del 2020.

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La trayectoria de Frank Williams dejó un legado de resiliencia y lucha por los sueños. El aporte en el desarrollo tecnológico de los monoplazas es invaluable, sus carros siempre estuvieron a la vanguardia. Sin duda, es uno de los hombres más respetados en el mundo automovilístico.